Alguien dijo una vez que no existen directores sino películas. Un nuevo intento, aun
estando bajo el amparo de un director, por dar preponderancia al objeto fílmico.
El fin, alejarnos de las generalizaciones para explicarlas en presencia de lo concreto,
lo que verdaderamente compone a Edgar Neville: sus filmes.
Distintas miradas a sus películas, a sus mecanismos para ver in situ su cine moderno,
costumbrista, popular, disidente...