EUROPA 2005 - 27 OCTOBRE

Fondo

Jean-Marie Straub y Danièle Huillet han demostrado que el cine es una cuestión de fuerza, resistencia y convicción. Sin embargo, en Europa 2005, 27 octobre los Straub están convencidos de que deben encaminarse hacia algo que no le deba nada a la experiencia artística de la propuesta inicial de Enrico Ghezzi: imaginar algún momento de la vida de Irene Giscard, el personaje interpretado por Ingrid Bergman en Europa 51 para conmemorar el nacimiento de Roberto Rossellini. Por eso, los cineastas eliminan su nombre, para que las imágenes se confronten libremente con las que le precedan y le sigan al ser emitido en televisión.

Concebida al modo de cinco cinétracts formados por dos panorámicas cada uno, desde el propio título, los Straub fijan, como Lanzmann en Sobibor, la fecha del acontecimiento histórico en el que Zyad Benn y Bouna Tanoré perdieron la vida. El lento movimiento de las panorámicas sugiere la proximidad espacial entre las viviendas y el tendido eléctrico, junto al cual, en este paisaje urbano del horror, ha florecido hoy un bello almendro.

Si la imagen implica la palabra, como dice Manoel de Oliveira, el tiempo implica movimiento. El viento se lleva las palabras pronunciadas desde el asesinato hasta el momento en el que la cámara emprende el movimiento. Cinco instantes del día revelados por sutiles cambios de luz. Sólo los ladridos de un perro confirman los peores augurios, lo que da lugar al ejercicio más audaz posible, a esos tiempos yuxtapuestos en dirección a la fatal caída de la noche. La imagen detenida y las palabras: primero "Stop! Ne risque pas ta vie". Cuando la imagen vuelve a detenerse, " Chambre à gaz. Chaise électrique". El presente es fijado en el más puro registro. Entre ambos letreros, tras el corte, el tiro de cámara en retroceso elimina el muro y los árboles tapan las palabras de aviso. El tiempo es proyectado en el espacio gracias al movimiento de vuelta. Pero no son sólo estos tres tiempos los que se trazan con estos movimientos, se trata más bien del horror conjugado en un presente continuo de la Historia de Europa.

Francisco Algarín Navarro




Sorprende encontrarse en Youtube a un matrimonio hasta hace poco difícil de ver. Sorprende pero no envilece. Los Straub no se avergonzaron de tratar con humilde rigor desde el cine a Pavese, a Bach, a Schroenberg, a Brecth, a las joyas del Louvre. Y no se ruboriza su película al verse sumergida en ese marasmo de pixeles. Tampoco se avergüenzan de señalar con el dedo para hacernos mirar, para obligarnos a mirar donde no quieren que lo hagamos. La película levanta en imágenes una lápida que no existe. En tiempo de verdades rápidas inmediatamente olvidadas, la película combate y se resiste gritando diez veces.

Pero, en su firme tradición, también invitan, sin llevar de la mano hasta el final. Sin salir de internet, el corto puede animar al internauta despistado a investigar, y le bastará introducir en cualquier buscador las instrucciones de uso que lo acompañan: 27. Octubre. 2005.

Así, podrá comprender cómo un leve salto hacia atrás en el eje en una contrapanorámica -casi un gesto de negación-, revela que no todo pudo taparse con carteles en ese lugar. Que sigue siendo una cámara de gas, una silla eléctrica. Combativa, panfletaria, abierta guerrilla audiovisual. Última sorpresa, y paradoja que ilustra la complejidad de nuestros días: La película es vista gracias al último hijo predilecto del capitalismo. Cinétract, powered by google.

Fernando Ganzo Cuesta




Arco de Straub

1. La Tumba del soldado desconocido bajo el Arco del Triunfo de París. Los turistas llegan, la fotografían, se van.

2. Alguien dibuja un círculo en el suelo. Obliga a todo aquel que quiera fotografiar el monumento a hacerlo desde el interior del círculo, y a vaciar su carrete.

3. El recuerdo turístico se convierte, por repetición y fijación, en historia, o recreación subjetiva de la historia. El monumento turístico queda desplazado por el recuerdo personal inventado (y, por tanto, real en cierto modo) de lo sucedido.

4. Straub/Huillet filman desde el interior de ese círculo que muestra lo poco de denuncia social del cine "a la Loach". Muestra a su vez la rugosidad necesaria para la militancia visual. Es una operación difícil, tal vez condenada al fracaso porque este tipo de trabajos carecen de espectadores. Sin embargo, sirve para denunciar (y desmontar) el supuesto cine político esclavo del argumento y de la apelación al sentimiento.

5. Europa 2005, 27 octobre. Stop. NE RISQUE PAS TA VIE. Chambre à gaz. Chaise éléctrique. Metin (23 años), inmigrante en proceso de regularización, sufre quemaduras graves. Moshin Zyad Benn (17 años) y Bounna Taroré (15) fallecen al momento. La sombra de un exceso policial permanece tras su muerte. Su huida, su angustia, su muerte misma, son de imaginación obligada en la mente del espectador del film de Straub/Huillet. Los perros a los que se escucha ladrar tal vez recuerden algo de lo sucedido. El espectador del monumento cinematográfico recrea aquello que late tras el tiempo filmado. La historia de los tres chicos y, por extensión, de otros soldados caídos en los barrios bajos, o en el arco del fracaso de París.

Iñigo Larrauri



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