YOUTUBE = 100 MILLONES DE VISITAS AL DÍA, Jorge D. González

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Sin duda Youtube es el fenómeno mediático que ha revolucionado a escala global el mundo de la comunicación haciéndolo más libre, fácil, anónimo y sobre todo gratuito, y eliminando la participación directa de grandes empresas, las cuales hasta hace muy poco no sabían sacar una rentabilidad económica. Sin embargo, hoy día desde la compra por parte de Google Inc por 1400 millones de euros se han firmado acuerdos con empresas como CBS, Universal Music Group y Sony BMG Music Entertainment.

Youtube y Goggle

En el caso de CBS, incluye el proveer al portal de todo tipo de videos procedentes de sus emisiones, sobretodo clips cortos de programas de máxima audiencia. Según ha explicado la propia cadena los programas más populares han crecido en 100.000 y 200.000 espectadores más: "A pesar de que el éxito de estos programas en YouTube no es la única causa de su crecimiento, ambas compañías creemos que YouTube ha atraído nueva audiencia a cada emisión." Está claro que todos quieren sacar tajada del fenómeno, pero ¿dónde empezó todo?

Este nuevo videoclub mundial con archivo casi infinito, llamado a ser la nueva Biblioteca de Babel del siglo XXI, provocó una gran controversia ya desde su creación. Ante la incapacidad de enviar por correo electrónico el video doméstico de aquella famosa fiesta de febrero de 2005 a la que asistieron Chad Harley y Steve Chen y Jawed Karim, se les ocurrió la idea de crear un lugar en Internet en el que cualquier persona pudiera enviar y ver cualquier video. Hoy, gracias a la popularización de la banda ancha, se cuelgan 65.000 nuevos vídeos cada día.

Chad Harley y Steve Chen, creadores de Youtube
Chad Harley y Steve Chen, creadores de Youtube

Abrir una cuenta y registrarse es fácil y gratuito. En unos cuantos minutos el video ya está colgado y a disposición de cualquier usuario que lo intente visionar. Tráilers, cortes televisivos, videos caseros, anuncios y muchas, muchas chorradas… Todo tiene cabida en este espacio, pero casi todo intrascendente.

En un artículo publicado en el diario El País por Laia Reventós (23/07/2006) (http://www.elpais.com/articulo/sociedad/videoclub /universo/llama/Youtube/elpporsoc/20060723elpepisoc_5/Tes/), Leónidas Martín, profesor de vídeo en Bellas Artes (Barcelona) y autor de estudios sobre la evolución de los usos sociales de la tecnología opinaba lo siguiente acerca del poder de Youtube sobre los medios de comunicación:

"A los medios de comunicación les ha salido un feroz competidor, una sociedad que produce y consume sus propias imágenes, que no está dispuesta a ser homogeneizada por el poder. En los sesenta empezó la lucha social para reapropiarse de las tecnologías de comunicación. Hoy, esa lucha se ha hecho adulta. "

Sin embargo la realidad es bien distinta a lo que él comenta. Históricamente, el hombre del siglo XX ha ido abandonando poco a poco la palabra para instalarse en el mundo de la imagen. Al principio inventaron el cine para fascinarnos. Luego la televisión, para enseñarnos que el mundo podía ser un lugar violento e inhumano. Ante esa mirada tan negativa que nos estaban mostrando de la sociedad que hasta ese momento nosotros creíamos conocer llegó la primera reacción lógica: intentar cambiar el orden imperante echándose a la calle y plantando cara a los políticos que nos gobernaban. Eso fue el Mayo del 68.

Vídeo Youtube
Vídeo brutal de la policía arrestrando al gángster William Cardenas y publicado en Youtube

Sin embargo el veneno de las imágenes comenzó a actuar como si de una droga dura se tratara. Ya no nos volvíamos reaccionarios ante lo que nos presentaban, sino que por el contrario llegamos a superficializarlo y empezar a asimilarlo. Ahora todos necesitamos de nuestra dosis diaria para mantenernos en pie cada día. La dosis es gratis y muy fácil de conseguir. Hasta te la llevan a casa y sólo con encender un botón ya la estás recibiendo. Ahora, gracias a Youtube, la droga la producimos nosotros y se la vendemos al mundo entero, siguiendo los patrones que nos han enseñado durante años y años de adiestramiento. No es, por tanto, una lucha por apropiarse de las tecnologías de la comunicación. Es la consecuencia de una asimilación total del hecho visual, el cual ya no necesita ser manipulado por los medios porque somos nosotros mismos los que lo hacemos copiando una y otra vez estructuras de imágenes que durante años y años hemos ido repitiendo en nuestra cabeza.

Pero ¿qué pasa? ¿Alguien se ha preguntado alguna vez sobre la naturaleza de las imágenes que está viendo y consumiendo todos los días? ¿Por qué en nuestro sistema educativo no existe una parcela dedicada a la educación de la imagen? ¿En qué lugar queda la palabra escrita?

Until the end of the world (1991), de Wim Wenders no es uno de sus mejores trabajos. Sin embargo la idea que plantea el argumento es más que interesante. La cultura escrita prácticamente ha desaparecido del mundo en el que viven los personajes, un futuro incierto en el que la tecnología digital está hiperdesarrollada. La película está dividida en dos partes bien diferenciadas, una primera que expone la situación actual y otra que critica el modo de vida que está proponiendo la anterior.

En toda la primera parte los planos no duran más de uno o dos segundos, mientras que el argumento pasa alocadamente ante los ojos del que lo ve, yendo de un lugar a otro, de Venecia a París, de París a Berlín, de Berlín a Rusia, de Rusia a Japón y de Japón a Australia. ¿Qué es lo que consigue el autor con esto? Sin duda la manipulación de las ideas a través de una narrativa engañosa. Basándose en el hecho de la rapidez y la velocidad, Wenders es capaz de presentar imágenes vacías una tras otra sin tiempo para reflexionarlas. El exceso de información en un mínimo espacio de tiempo lleva a mermar las capacidades receptivas y cognoscitivas de nuestros sentidos, lo que nos hace más dóciles y menos críticos ante las imágenes que se nos presentan. En definitiva, está utilizando las mismas técnicas publicitarias de imágenes vacías que pasan a un ritmo endiablado, consiguiendo manejar al espectador, llevándole de un lugar a otro pero sin dejarle tiempo para pensar.

"Until the end of the world"
Imagen virtual de la película "Until the end of the world", de Wim Wenders

En la segunda parte nos muestra el artificio que le llevará a la reflexión final: no podemos olvidar la lectura ni la escritura. Son fundamentales para desarrollar el intelecto y el mundo virtual que nos estamos creando alrededor actúa como una droga que nos crea una parálisis ideológica y una necesidad por consumir y seguir consumiendo.

En unas declaraciones a "Cahiers du Cinema", Wenders reflexionaba acerca de la mirada digital y la mirada tradicional de la pintura y la fotografía:

"La pintura se ha ocupado esencialmente de los objetos, no sólo en los bodegones. Los pintores digamos clásicos, Vermeer o Hopper, han pasado mucho más tiempo estudiando los objetos que a la gente. Ese respeto por los objetos se encuentra en la fotografía y tengo la impresión de que la mirada que produce imágenes a través de un aparato electrónico ya no tiene ese respeto hacia los objetos. Cuando se trabaja con una cámara de vídeo, no se hacen primeros planos de los objetos. Rodar paisajes resulta desalentador, porque el resultado es pobre, y como se hace tan rápido, la toma es instantánea, sin revelado, hay mucha menos preparación interior. Se acostumbra uno muy rápidamente a ser mucho más superficial. Creo que será difícil implantar en las nuevas tecnologías de la imagen la misma profundidad que en la pintura o en la fotografía."

En la literatura, las imágenes las creas tú mentalmente y el tiempo de asimilación lo marca el lector. En un anuncio de Coca-Cola en el momento que se abre la lata, el ruido de la anilla se mezcla con la música de "Always Coca-Cola". El espacio para la reflexión que es infinito en la novela ha desaparecido totalmente. Ese es el objetivo de la publicidad: no dejarnos pensar para poder vendernos el producto, a costa de lo que sea. Ese es el juego.

Anuncio Coca Cola 1 Anuncio Coca Cola 2
Evolución de la publicidad de Coca-Cola. Diferente estilo, la misma idea

Ahora ya no hace falta toda esta serie de artimañas para convencer al espectador de un producto. Cada vez se visionan imágenes más y más rápidamente. Él mismo las crea y usa este tipo de estructuras sin que nadie nos lo diga. Nos da igual que tengan o no buena calidad. Lo importante es consumirlas y a otro video. Youtube es el ejemplo de esto. Podemos pasarnos horas y horas enganchados a Internet enlazando uno y otro video y sin embargo no nos importa la calidad y muy pocas veces el contenido. Nunca nos paramos a pensar qué es lo que dicen ni cómo están hechas esas imágenes. Las miramos, las archivamos y buscamos otra. Luego nos llaman frikis por hacer esto cuando en lo que realidad nos estamos convirtiendo en yonkis.

Si pensamos en el pasado y en el presente al mismo tiempo podemos llegar a la conclusión de que hoy día nos hemos creado muchas necesidades inútiles y nuevos vínculos de relación que antes no teníamos. Algunos de ellos son válidos y nos hacen progresar. Otros no. El problema es que pensamos que todo nos hace progresar.

En muchos aspectos la tecnología no ha mejorado nuestras vidas. Nos hace creer que sí, pero no es cierto. Youtube es un hijo de Internet y de esa tecnología que está contribuyendo a crear un mundo virtual alrededor nuestro que no controlamos y del que se queja ampliamente Wenders en su película. El opio de las imágenes ya está haciendo su efecto en nosotros y Youtube no es más que la clara demostración de todo esto.

Toda esta filosofía de la imagen también el filósofo y escritor francés, Guy Debord, lo pronosticó décadas antes en su ensayo-film La Sociedad del Espectáculo. Precisamente el prólogo, que toma unas palabras de Feuerbach, realiza un diagnóstico de una gran claridad y lucidez de la actualidad, adelantándose al pensamiento social y filosófico posterior, y situando el culto desmesurado a la imagen y la mercantilización de la persona como causas fundamentales de manipulación del individuo y de consumismo alienante.

"Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser... lo que es 'sagrado' para él no es sino la ilusión, pero lo que es profano es la verdad. Mejor aún: lo sagrado aumenta a sus ojos a medida que disminuye la verdad y crece la ilusión, hasta el punto de que el colmo de la ilusión es también para él el colmo de lo sagrado. "


FEUERBACH, prefacio a la segunda edición de La esencia del Cristianismo. 1

BIBLIOGRAFÍA.


El videoclub del universo se llama Youtube, por Laia Reventós. El País, 23/07/06
(http://www.elpais.com/articulo/sociedad/videoclub/universo/llama/Youtube/elpporsoc/20060723elpepisoc_5/Tes/)

Fenómeno Youtube, Puromercadeo, Eladio Bombín y Rafael Caballero, 29/11/06 (http://puromercadeo.blogspot.com/2006/11/fenmeno-youtube.html)

YouTube, el nuevo líder de los pasatiempos en Internet, Natalia Martín - San Francisco - Agencia EFE 23/07/2006
(http://miniwas.blogcindario.com/2006/07/00035-el-fenomeno-quot-youtube-quot.html)

Acusan a Youtube de doble moral, Ciudadano K, 20/06/06
(http://culpinak.blogspot.com/2006/06/acusan-youtube-de-doble-moral.html)

Entevista a Wim Wenders. Serge Toubiana, Cahiers du Cinéma nº 448
(http://www.ciencia-ficcion.com/pelis/phastafinmundo.htm)

1Debord, G. "La sociedad del espectáculo". Madrid, Pretextos, 2007
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